Toma del Hospital de Las Heras: "Hay límites que no se pueden atravesar"La ministra de Gobierno se refirió así a lo sucedido en Las Heras que derivó en la detención de una persona. Advirtió, además, que la toma del Consejo Provincial de Educación puede impactar en la normal liquidación de los salarios docentes. Pidió a los gremios cordura en las protestas y retomar el camino del diálogo.
La ministra de Gobierno de Santa Cruz, Belén Elmiger, se refirió al conflicto con los gremios estatales, la toma de edificios públicos y la detención de dirigentes sindicales. En diálogo con LU14, la funcionaria buscó despejar responsabilidades y llamó a descomprimir la situación a través del diálogo.
Elmiger fue enfática al diferenciar el contexto actual de crisis con el de 2007: "Los panoramas son totalmente distintos", sostuvo, al tiempo que remarcó que desde el Ejecutivo "nunca hubo reprimenda" hacia las manifestaciones y que incluso se permitió el acampe en Casa de Gobierno.
Toma del hospital: "Hay límites cuando se afecta a pacientes"
Uno de los puntos más sensibles del conflicto fue la ocupación de un hospital, una situación que el Gobierno considera inadmisible.
"Son lugares donde hay gente que la está pasando mal. No se puede tener el atropello que se tuvo", expresó la ministra, al explicar que existe normativa que prohíbe la toma de centros de salud por razones sanitarias y de seguridad.
Según detalló, antes del desalojo hubo instancias de diálogo con los manifestantes, pero ante la negativa a retirarse, intervino la Justicia.
Detenciones de sindicalistas: "Fue una decisión del juez"
Elmiger también respondió a las críticas por la detención de dirigentes sindicales, un punto que generó fuerte polémica.
"Esto lo quiero dejar clarísimo: fue una decisión absolutamente del juez. El Poder Ejecutivo no tiene nada que ver", afirmó.
La ministra subrayó la independencia de poderes y aclaró que la orden provino del juez interviniente, quien dispuso el desalojo ante el incumplimiento de la normativa vigente.
El trasfondo de la disputa sigue siendo la discusión salarial y la necesidad de recursos para afrontar aumentos.
Elmiger invitó a la ciudadanía a leer el proyecto de ley de emergencia económica y formar su propia opinión: "Cada uno puede discernir quién dice la verdad", planteó, evitando confrontar directamente con los gremios.
En ese sentido, explicó la magnitud del problema fiscal: un incremento del 1% en la masa salarial estatal implica más de 22.000 millones de pesos al año.
Ante la falta de aprobación de la ley, el Gobierno ya trabaja en alternativas: "Seguimos buscando recursos para sentarnos en paritarias con responsabilidad y ofrecer algo que podamos sostener en el tiempo", aseguró.
Consejo de Educación tomado: impacto directo en los salarios
Otro foco de conflicto es la ocupación del Consejo Provincial de Educación, que ya genera consecuencias concretas.
"La gente no puede entrar a trabajar y no se pueden liquidar sueldos", advirtió la ministra, quien pidió a los manifestantes permitir el acceso de los trabajadores administrativos.
Según explicó, esta situación afecta directamente a los propios docentes, al frenar procesos clave como la liquidación salarial y la tramitación de expedientes.
Frente a la escalada del conflicto, Elmiger insistió en que la única vía posible es el entendimiento entre las partes.
"El diálogo se da solo si hay dos partes dispuestas", señaló, y reiteró que el Gobierno mantiene abiertas las puertas para negociar.
Al mismo tiempo, reconoció que existen tensiones incluso dentro del ámbito sindical: "Hay cosas que se dicen en privado y otras en público, eso también forma parte de la negociación", concluyó.
La ministra de Gobierno de Santa Cruz, Belén Elmiger, se refirió al conflicto con los gremios estatales, la toma de edificios públicos y la detención de dirigentes sindicales. En diálogo con LU14, la funcionaria buscó despejar responsabilidades y llamó a descomprimir la situación a través del diálogo.
Elmiger fue enfática al diferenciar el contexto actual de crisis con el de 2007: "Los panoramas son totalmente distintos", sostuvo, al tiempo que remarcó que desde el Ejecutivo "nunca hubo reprimenda" hacia las manifestaciones y que incluso se permitió el acampe en Casa de Gobierno.
Toma del hospital: "Hay límites cuando se afecta a pacientes"
Uno de los puntos más sensibles del conflicto fue la ocupación de un hospital, una situación que el Gobierno considera inadmisible.
"Son lugares donde hay gente que la está pasando mal. No se puede tener el atropello que se tuvo", expresó la ministra, al explicar que existe normativa que prohíbe la toma de centros de salud por razones sanitarias y de seguridad.
Según detalló, antes del desalojo hubo instancias de diálogo con los manifestantes, pero ante la negativa a retirarse, intervino la Justicia.
Detenciones de sindicalistas: "Fue una decisión del juez"
Elmiger también respondió a las críticas por la detención de dirigentes sindicales, un punto que generó fuerte polémica.
"Esto lo quiero dejar clarísimo: fue una decisión absolutamente del juez. El Poder Ejecutivo no tiene nada que ver", afirmó.
La ministra subrayó la independencia de poderes y aclaró que la orden provino del juez interviniente, quien dispuso el desalojo ante el incumplimiento de la normativa vigente.
El trasfondo de la disputa sigue siendo la discusión salarial y la necesidad de recursos para afrontar aumentos.
Elmiger invitó a la ciudadanía a leer el proyecto de ley de emergencia económica y formar su propia opinión: "Cada uno puede discernir quién dice la verdad", planteó, evitando confrontar directamente con los gremios.
En ese sentido, explicó la magnitud del problema fiscal: un incremento del 1% en la masa salarial estatal implica más de 22.000 millones de pesos al año.
Ante la falta de aprobación de la ley, el Gobierno ya trabaja en alternativas: "Seguimos buscando recursos para sentarnos en paritarias con responsabilidad y ofrecer algo que podamos sostener en el tiempo", aseguró.
Consejo de Educación tomado: impacto directo en los salarios
Otro foco de conflicto es la ocupación del Consejo Provincial de Educación, que ya genera consecuencias concretas.
"La gente no puede entrar a trabajar y no se pueden liquidar sueldos", advirtió la ministra, quien pidió a los manifestantes permitir el acceso de los trabajadores administrativos.
Según explicó, esta situación afecta directamente a los propios docentes, al frenar procesos clave como la liquidación salarial y la tramitación de expedientes.
Frente a la escalada del conflicto, Elmiger insistió en que la única vía posible es el entendimiento entre las partes.
"El diálogo se da solo si hay dos partes dispuestas", señaló, y reiteró que el Gobierno mantiene abiertas las puertas para negociar.
Al mismo tiempo, reconoció que existen tensiones incluso dentro del ámbito sindical: "Hay cosas que se dicen en privado y otras en público, eso también forma parte de la negociación", concluyó.



