Garrido marcó diferencias con sectores libertarios y habló del "último voto de confianza"Durante su intervención en la Cámara de Diputados de la Nación, José Luis Garrido protagonizó uno de los discursos más duros de la jornada al salir en defensa de Santa Cruz, del frente político que actualmente gobierna la provincia y al cuestionar expresiones de sectores vinculados a La Libertad Avanza.
El legislador respondió a declaraciones realizadas durante el debate sobre la situación política santacruceña y rechazó los cuestionamientos hacia el escenario provincial. En ese contexto, recordó que el frente Por Santa Cruz logró desplazar al kirchnerismo del Gobierno provincial mediante el voto popular y remarcó que la legitimidad política del actual oficialismo no debe ser puesta en discusión.
Durante su exposición, Garrido también hizo referencia al contexto económico que atraviesa Santa Cruz y sostuvo que los reclamos impulsados por distintos sectores estatales tienen fundamentos concretos.
En ese sentido, señaló que tanto docentes como efectivos policiales mantienen demandas salariales legítimas frente a ingresos que consideró insuficientes para el escenario económico actual.
Uno de los tramos más contundentes del discurso estuvo dirigido a lo que definió como una "doble moral" de otros diputados nacionales, al cuestionar que acompañan determinados reclamos provinciales mientras -según afirmó- no sostienen la misma postura frente a conflictos salariales en otros niveles del Estado.
Además, defendió el acompañamiento legislativo que su espacio político brindó hasta el momento a distintas iniciativas del Gobierno nacional con el objetivo de contribuir a la gobernabilidad, aunque dejó en claro que esa posición tiene límites.
"Que sea la última vez que en este recinto se le falta el respeto a la provincia de Santa Cruz y al frente político que hoy la conduce", expresó durante su intervención.
En el cierre, Garrido explicó que acompañó el dictamen vinculado al régimen de inversiones porque considera que puede transformarse en una herramienta para generar empleo y enfrentar la desocupación, aunque dejó una fuerte advertencia política: ese respaldo podría convertirse en el último voto de confianza si continúan las diferencias y los cuestionamientos hacia la provincia.
El mensaje dejó expuesta una señal de tensión dentro del vínculo político con el oficialismo nacional y marcó una posición más firme del espacio santacruceño frente a futuros debates en el Congreso.
El legislador respondió a declaraciones realizadas durante el debate sobre la situación política santacruceña y rechazó los cuestionamientos hacia el escenario provincial. En ese contexto, recordó que el frente Por Santa Cruz logró desplazar al kirchnerismo del Gobierno provincial mediante el voto popular y remarcó que la legitimidad política del actual oficialismo no debe ser puesta en discusión.
Durante su exposición, Garrido también hizo referencia al contexto económico que atraviesa Santa Cruz y sostuvo que los reclamos impulsados por distintos sectores estatales tienen fundamentos concretos.
En ese sentido, señaló que tanto docentes como efectivos policiales mantienen demandas salariales legítimas frente a ingresos que consideró insuficientes para el escenario económico actual.
Uno de los tramos más contundentes del discurso estuvo dirigido a lo que definió como una "doble moral" de otros diputados nacionales, al cuestionar que acompañan determinados reclamos provinciales mientras -según afirmó- no sostienen la misma postura frente a conflictos salariales en otros niveles del Estado.
Además, defendió el acompañamiento legislativo que su espacio político brindó hasta el momento a distintas iniciativas del Gobierno nacional con el objetivo de contribuir a la gobernabilidad, aunque dejó en claro que esa posición tiene límites.
"Que sea la última vez que en este recinto se le falta el respeto a la provincia de Santa Cruz y al frente político que hoy la conduce", expresó durante su intervención.
En el cierre, Garrido explicó que acompañó el dictamen vinculado al régimen de inversiones porque considera que puede transformarse en una herramienta para generar empleo y enfrentar la desocupación, aunque dejó una fuerte advertencia política: ese respaldo podría convertirse en el último voto de confianza si continúan las diferencias y los cuestionamientos hacia la provincia.
El mensaje dejó expuesta una señal de tensión dentro del vínculo político con el oficialismo nacional y marcó una posición más firme del espacio santacruceño frente a futuros debates en el Congreso.



