Grasso centró su discurso en críticas y reclamos y evitó autocríticas sobre la gestión municipalEl mensaje dejó interrogantes sobre la gestión local, ya que el intendente dedicó poco espacio a realizar autocríticas o a explicar los problemas estructurales que enfrenta la ciudad en materia de servicios, infraestructura y administración. No se conocieron los números concretos. Evitó hablar de los aportes que retiene ilegalmente a los trabajadores municipales y no transfiere a las Cajas. Mencionó un Boletín Oficial inexistente y se quejó que nadie le ayuda a pagar los aguinaldos de los trabajadores municipales. Resaltó el gran servicio de recolección de residuos que realizan con cuatro camiones para más de 130 mil habitantes.
El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, encabezó la apertura del 78° período legislativo del Honorable Concejo Deliberante de Río Gallegos con un discurso en el que predominó el tono de reclamo hacia el gobierno nacional y la provincia.
Más allá de las críticas al contexto económico, el discurso dejó escasos anuncios concretos sobre nuevas obras o cambios en la gestión municipal para el año en curso. Ni siquiera detalló el presupuesto o el costo del multimillonario festejo del aniversario de la ciudad, entre otros.
Gran parte del mensaje estuvo orientado a cuestionar las políticas del gobierno nacional encabezado por Javier Milei y a advertir sobre las consecuencias económicas que, según planteó, impactan en los municipios.
Tras el discurso, distintos sectores políticos señalaron que dejó pocas definiciones sobre cómo se abordarán problemas estructurales de la capital provincial, como el mantenimiento urbano, los servicios públicos y la planificación de obras.
La sesión marcó el inicio formal del nuevo período legislativo en Río Gallegos, instancia en la que el Ejecutivo municipal presenta su balance y los lineamientos de trabajo para el año.
El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, encabezó la apertura del 78° período legislativo del Honorable Concejo Deliberante de Río Gallegos con un discurso en el que predominó el tono de reclamo hacia el gobierno nacional y la provincia.
Más allá de las críticas al contexto económico, el discurso dejó escasos anuncios concretos sobre nuevas obras o cambios en la gestión municipal para el año en curso. Ni siquiera detalló el presupuesto o el costo del multimillonario festejo del aniversario de la ciudad, entre otros.
Gran parte del mensaje estuvo orientado a cuestionar las políticas del gobierno nacional encabezado por Javier Milei y a advertir sobre las consecuencias económicas que, según planteó, impactan en los municipios.
Tras el discurso, distintos sectores políticos señalaron que dejó pocas definiciones sobre cómo se abordarán problemas estructurales de la capital provincial, como el mantenimiento urbano, los servicios públicos y la planificación de obras.
La sesión marcó el inicio formal del nuevo período legislativo en Río Gallegos, instancia en la que el Ejecutivo municipal presenta su balance y los lineamientos de trabajo para el año.



