Petroleros Privados, en alerta y movilización por posibles despidos en Rincón de los SaucesEl Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa se declaró en estado de alerta y movilización tras una asamblea masiva realizada en Desfiladero Bayo, donde alrededor de 4.000 trabajadores respaldaron por unanimidad a la conducción gremial para avanzar con medidas de fuerza ante la amenaza de despidos en yacimientos convencionales.
Durante el encuentro, el secretario general Marcelo Rucci expresó su preocupación por la reducción de personal que impulsa YPF y advirtió que el conflicto podría escalar y alcanzar a Vaca Muerta si no hay respuestas inmediatas.
"Se repite la historia del '99. Otra vez quieren ajustar sobre los trabajadores", señaló Rucci, en referencia al proceso de despidos y flexibilización laboral que marcó una de las etapas más críticas para el sector petrolero.
Desde el gremio remarcaron que no aceptarán despidos ni retiros encubiertos, y reclamaron la preservación de los puestos de trabajo en los yacimientos maduros, advirtiendo que la transición hacia áreas no convencionales no puede hacerse "dejando trabajadores en la calle".
La asamblea dejó un mensaje contundente: unidad sindical y mandato claro para profundizar el plan de lucha si las operadoras y el Gobierno no garantizan continuidad laboral. En ese marco, no se descartan paros, movilizaciones y acciones directas en los próximos días.
El conflicto reaviva la tensión en una región clave para la producción energética del país y pone en alerta a toda la cadena hidrocarburífera, en un contexto de reestructuración empresarial que vuelve a encender señales de alarma entre los trabajadores.
Durante el encuentro, el secretario general Marcelo Rucci expresó su preocupación por la reducción de personal que impulsa YPF y advirtió que el conflicto podría escalar y alcanzar a Vaca Muerta si no hay respuestas inmediatas.
"Se repite la historia del '99. Otra vez quieren ajustar sobre los trabajadores", señaló Rucci, en referencia al proceso de despidos y flexibilización laboral que marcó una de las etapas más críticas para el sector petrolero.
Desde el gremio remarcaron que no aceptarán despidos ni retiros encubiertos, y reclamaron la preservación de los puestos de trabajo en los yacimientos maduros, advirtiendo que la transición hacia áreas no convencionales no puede hacerse "dejando trabajadores en la calle".
La asamblea dejó un mensaje contundente: unidad sindical y mandato claro para profundizar el plan de lucha si las operadoras y el Gobierno no garantizan continuidad laboral. En ese marco, no se descartan paros, movilizaciones y acciones directas en los próximos días.
El conflicto reaviva la tensión en una región clave para la producción energética del país y pone en alerta a toda la cadena hidrocarburífera, en un contexto de reestructuración empresarial que vuelve a encender señales de alarma entre los trabajadores.



