Río Gallegos: fin de semana extra largo sin recolección y riego con desechos cloacalesLa situación que atraviesa Río Gallegos ya no admite justificaciones. Durante el fin de semana largo no hubo recolección de residuos, la basura se acumuló en canastos y calles, y la ciudad quedó expuesta a una invasión de moscas con riesgo sanitario.
A este escenario crítico se suma un hecho aún más grave: espacios verdes y árboles fueron regados con desechos cloacales provenientes de camiones atmosféricos, una práctica inadmisible que potencia la proliferación de insectos y genera focos infecciosos en plena zona urbana.
La combinación es explosiva: basura sin levantar, líquidos cloacales esparcidos y un vaciadero municipal fuera de control. El resultado es una ciudad donde vecinos no pueden abrir ventanas y temen por la salud de sus familias.
Mientras tanto, la falta de planificación y control de la gestión del intendente Pablo Grasso quedó expuesta. No se dispusieron guardias mínimas para un servicio esencial ni se evitaron prácticas que agravan la crisis.
En Río Gallegos, las únicas que no se tomaron el feriado fueron las moscas. El costo lo pagan los vecinos, con basura, contaminación y un riesgo sanitario que crece día a día.
A este escenario crítico se suma un hecho aún más grave: espacios verdes y árboles fueron regados con desechos cloacales provenientes de camiones atmosféricos, una práctica inadmisible que potencia la proliferación de insectos y genera focos infecciosos en plena zona urbana.
La combinación es explosiva: basura sin levantar, líquidos cloacales esparcidos y un vaciadero municipal fuera de control. El resultado es una ciudad donde vecinos no pueden abrir ventanas y temen por la salud de sus familias.
Mientras tanto, la falta de planificación y control de la gestión del intendente Pablo Grasso quedó expuesta. No se dispusieron guardias mínimas para un servicio esencial ni se evitaron prácticas que agravan la crisis.
En Río Gallegos, las únicas que no se tomaron el feriado fueron las moscas. El costo lo pagan los vecinos, con basura, contaminación y un riesgo sanitario que crece día a día.



