Giro "radical" en el Concejo: D'Amico le destrabó a Grasso el Presupuesto 2026 que ella misma había rechazado en diciembreEn una sesión extraordinaria convocada a pedido del Ejecutivo municipal, el Concejo Deliberante de Río Gallegos aprobó el Presupuesto Municipal 2026, un esquema multimillonario que ronda los $146 mil millones, lo que representa casi un 30 % respecto del presupuesto 2025.
La aprobación se produjo tras un marcado cambio de postura de la presidenta del cuerpo, la radical Daniela D'Amico, quien resultó clave para destrabar el proyecto que el mismo Concejo había rechazado en diciembre pasado, con su voto incluido.
El nuevo presupuesto no contempla un achique en la estructura del Estado municipal ni una reducción de cargos políticos, pese al complejo contexto económico. Por el contrario, sostiene el nivel de gasto y deja abierta la puerta al endeudamiento, una herramienta sensible que compromete recursos futuros del Municipio.
Durante la sesión, la propia D'Amico aclaró que cualquier endeudamiento deberá contar con autorización del Concejo Deliberante. Sin embargo, el planteo quedó rápidamente relativizado por un dato político contundente: el mismo cuerpo que hoy debería controlar y autorizar ya demostró que, en cuestión de semanas, puede cambiar de opinión, con la presidenta como principal exponente de ese viraje.
En este escenario, una vez más el bloque SER quedó expuesto como "engañado políticamente", repitiendo un esquema ya visto en antecedentes recientes, como lo ocurrido con el concejal Aravena, donde los acuerdos internos terminaron modificándose sin explicaciones públicas convincentes, siempre favoreciendo a Pablo Grasso.
El giro de la UCR local, personificado en D'Amico, no solo permitió que el intendente Pablo Grasso obtenga la principal herramienta de gestión para 2026, sino que también reaviva los cuestionamientos sobre la coherencia política, el rol de la oposición y la solidez institucional del Concejo Deliberante.
Más allá del show político de los últimos dos meses, marcado por denuncias mediáticas, discursos encendidos y mucho bla bla, la votación dejó una conclusión contundente: Daniela D'Amico confirmó que, llegado el momento de las decisiones clave, siempre termina jugando del lado del intendente kirchnerista Pablo Grasso.
Con un aumento superior a los $30 mil millones, sin recorte de cargos políticos y con margen para avanzar en endeudamiento, el Presupuesto 2026 quedó aprobado.
La aprobación se produjo tras un marcado cambio de postura de la presidenta del cuerpo, la radical Daniela D'Amico, quien resultó clave para destrabar el proyecto que el mismo Concejo había rechazado en diciembre pasado, con su voto incluido.
El nuevo presupuesto no contempla un achique en la estructura del Estado municipal ni una reducción de cargos políticos, pese al complejo contexto económico. Por el contrario, sostiene el nivel de gasto y deja abierta la puerta al endeudamiento, una herramienta sensible que compromete recursos futuros del Municipio.
Durante la sesión, la propia D'Amico aclaró que cualquier endeudamiento deberá contar con autorización del Concejo Deliberante. Sin embargo, el planteo quedó rápidamente relativizado por un dato político contundente: el mismo cuerpo que hoy debería controlar y autorizar ya demostró que, en cuestión de semanas, puede cambiar de opinión, con la presidenta como principal exponente de ese viraje.
En este escenario, una vez más el bloque SER quedó expuesto como "engañado políticamente", repitiendo un esquema ya visto en antecedentes recientes, como lo ocurrido con el concejal Aravena, donde los acuerdos internos terminaron modificándose sin explicaciones públicas convincentes, siempre favoreciendo a Pablo Grasso.
El giro de la UCR local, personificado en D'Amico, no solo permitió que el intendente Pablo Grasso obtenga la principal herramienta de gestión para 2026, sino que también reaviva los cuestionamientos sobre la coherencia política, el rol de la oposición y la solidez institucional del Concejo Deliberante.
Más allá del show político de los últimos dos meses, marcado por denuncias mediáticas, discursos encendidos y mucho bla bla, la votación dejó una conclusión contundente: Daniela D'Amico confirmó que, llegado el momento de las decisiones clave, siempre termina jugando del lado del intendente kirchnerista Pablo Grasso.
Con un aumento superior a los $30 mil millones, sin recorte de cargos políticos y con margen para avanzar en endeudamiento, el Presupuesto 2026 quedó aprobado.



