Ahora Grasso dice que abandonó el kirchnerismo por sentirse desplazado
Las declaraciones se produjeron tras el sorpresivo acuerdo político entre la Cámpora y el bloque "Por Santa Cruz", en la Cámara de Diputados, que dejó en la línea sucesoria, como vicepresidente segunda, nada más y nada menos que a la ultra kirchnerista Rocío García. Ayer, en una entrevista con Roberto Torres por FM Tiempo, mostró que está muy molesto "Si vos ves que por un lado te ajustan, te persiguen, te sacan los recursos, te violentan de forma permanente, ¿vos estarías ahí? No. Entonces, ¿por qué voy a estar yo que tengo política", aseguró. No dudó en la posibilidad de cerrar acuerdos con radicales, con la derecha con la izquierda. Planteó no tener límites.
El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso dejó al descubierto una fractura profunda dentro del kirchnerismo santacruceño. En una entrevista radial, aseguró que abandona el espacio por el acuerdo político en la legislatura provincial.
El jefe comunal fue terminante al cuestionar la estrategia del kirchnerismo provincial y no dejó margen para interpretaciones:
"Hoy está en discusión los acuerdos o no acuerdos que hay en la Cámara de Diputados con el kirchnerismo. Si esa va a ser la política del kirchnerismo, yo no voy a ser más del kirchnerismo".
Grasso consideró que esos entendimientos representan una claudicación política y advirtió que no está dispuesto a convalidar pactos que, según remarcó, terminan legitimando un modelo de poder que se opone a los principios históricos del espacio.
La elección de autoridades legislativas expuso con crudeza un escenario de negociaciones cruzadas y acuerdos silenciosos que profundizan la crisis interna del peronismo en Santa Cruz, dejando en evidencia una fuerte disputa por la conducción política del espacio.
Las declaraciones del intendente de Río Gallegos no solo tensan al máximo la relación con el kirchnerismo provincial, sino que también abren un escenario de ruptura que podría reconfigurar el mapa político santacruceño en los próximos meses, en un contexto de alta conflictividad institucional y redefiniciones de fondo.